Afirman los especialistas que en un futuro no muy lejano la historia se referirá a la ciencia de hoy como la “era del cerebro” debido a la variedad y cantidad de investigaciones y descubrimientos sobre esa “máquina” tan compleja y delicada.
Esto ha podido corroborarse según los dichos de Nancy C. Andreasen, profesora de laUniversidad de Iowa, editora del American Journal of Psychiatry y autora de trabajo El admirable cerebro nuevo.
Según esta investigadora el progreso de las diversas tecnologías ha posibilitado que los científicos puedan llegar a los rincones más profundos del cerebro y determinar las diferentes llaves que permite un óptimo funcionamiento de ese órgano. Se habla entonces de seis pasos que pueden producir nuevas neuronas y estimular las conexiones cerebrales.
Algunos de esos pasos son simples e infalibles como el hecho de hacer media hora de ejercicios aeróbicos tres veces por semana, siendo esto suficiente para aumentar en un 15% el poder de concentración y aprendizaje. La afirmación de esta investigadora coinciden con la de otros científicos que afirma que a mayor grado de actividad física mayor será el desempeño, sobre todo en el caso de los adolescentes.
Se ha comprobado que el ejercicio físico es capaz de estimular la producción de neuronas, desterrando la creencia que las personas nacían con un número determinado de neuronas y que a lo largo de su vida éstas iban muriendo de a poco por causa del estrés, consumo de alcohol, drogas o dolencias como el Alzheimer.
Todo eso ha cambiado a partir de investigaciones hechas por diferentes organismos y laboratorios como el de Genética de Salk Institute de California, que a través de diferentes pruebas llegaron a corroborar que la interacción social y la actividad física producen nuevas neuronas en la región del cerebro donde se procesa la memoria y el aprendizaje.
Los adultos que caminan por lo menos tres veces por semana mejoran hasta en un 15% su capacidad de aprendizaje, concentración y razonamiento abstracto.
El ejercicio físico tiene además una consecuencia directa en el cerebro ya que aumenta el nivel de oxigeno en ese órgano y por ello, la actividad física que estimula la circulación sanguínea es fundamental para que el cerebro funcione bien. La alimentación equilibradatambién mejora la concentración y el aprendizaje, algo que se ha comprobado haciendo estudios sobre niños que hacen entre 5 y 6 comidas diarias sin dejar de lado el desayuno y la merienda.
Por otra parte, nuevos estudios han podido establecer la relación directa que existe entre el rendimiento a nivel intelectual y una dieta adecuada. Recientemente la Trufts University, reconocida a nivel mundial por sus estudios relacionados con la educación divulgó un trabajo donde se podía comprobar que los niños que se alimentan de forma correcta tienen notas más altas que aquellos que consumen fast food o que saltean alguna comida.
Así, niños de entre 9 y 11 años que comieron cereales, frutas y yogur en el desayuno mostraron un mejor rendimiento y capacidad de memoria, además de una importante habilidad para la resolución de problemas de ciencias y matemáticas, que aquellos que o bien no desayunaban o lo hacía consumiendo alimentos incorrectos.
Es preciso por lo tanto, conocer los alimentos que hacen bien al cerebro dejando de lado aquellos que no lo benefician como los sándwiches, refrescos, hamburguesas y todo tipo de bollería industrial que son pobres en nutrientes y que perjudican el rendimiento del cerebro y la calidad del sueño.
Así por ejemplo, consumir huevo ayuda al cuerpo a producir el neurotransmisor acetilcolina que es utilizado por la memoria, además de pescados azules que poseen Omega 3 como el salmón, atún y trucha y que aumentan la producción de los neurotransmisores responsables del buen humor.
El consumo de frutas es recomendable sobre todo porque poseen antioxidantes que luchan contra los radicales libres, además de tener un alto porcentaje de vitaminas C y E que actúan como neuroprotectores y la vitamina B12 y el ácido fólico que mejoran la memoria. En cuanto a los carbohidratos es necesario consumir alimentos que los posean ya que el eliminarlos de la dieta solo disminuye la actividad cerebral.
Carbohidratos complejos como el pan, patatas y cereales son absorbidos más lentamente y proveen de energía de forma regular, todo lo contrario del azúcar que es absorbida rápidamente y se almacena luego como depósitos de grasa.
Leche, queso, carnes y nueces aportarán proteínas y las fresas o el blueberry son excelentes ya que mejoran notablemente la concentración y la coordinación motora y de la memoria.

1 Comentario

  1. Árticulo muy interesante, es recomendable ponerlo en practica sirve de gran ayuda darlo a conocer para mejorar el bienestar y la calidad de vida de las personas buenisimo aplicarlo correctamente. y el beneficio que presta en nuestra salud.

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