Está comprobado: si incluyes en tus hábitos de vida la práctica de deporte, prevendrás enfermedades y mejorará tu silueta. ¿ qué estás esperando?

¿Cuántas veces has oído decir que la práctica de ejercicio es fundamental para mantenerte sana? Me temo que unas cuantas, sobre todo si eres asidua a estas páginas.

Pues bien, no sólo vamos a seguir insistiendo, sino que te vamos a desgranar algunos de los enormes beneficios que te puede aportar dedicar algo de tu tiempo, ya sea dentro ofuera del gimnasio, a ponerte en forma. Y es que hacer ejercicio y poner en marcha el corazón nunca está de más, ¿no estás de acuerdo?

Combatir el cáncer
Hacer ejercicio de forma moderada, pero regular, mantiene determinados tipos de cáncer a raya, entre ellos el de colon y el de mama. Se ha demostrado que basta con media hora de actividad física al día (andar a buen paso, bailar sin interrupción, ir al gimnasio, etc.) para disminuir en un 60% la posibilidad de padecer esta enfermedad.

Corazón y circulación en forma
No existe mejor medicina que hacer un poco de ejercicio a diario. Caminar a buen paso, subir las escaleras a pie, bailar a pleno ritmo: incluso sólo diez minutos diarios de actividad ayudan a mejorar la circulación y poner en marcha el corazón. Parece demostrado que la persona que incluye el ejercicio en su vida diaria de forma moderada (no hay que excederse ni en la frecuencia ni en la intensidad, pues puede ser contraproducente) tiene menos riesgos de sufrir un infarto o de tener la tensión alta. Además, una buena manera de prevenir las varices es practicar ejercicios gimnásticos, deportes y marcha.

Prevenir la diabetes
Existen dos tipos de diabetes, y la práctica de ejercicio es beneficiosa para prevenir la aparición de la del tipo 2 (aquella que aparece en adultos cuyo organismo no es capaz de utilizar de modo eficaz la insulina que produce).

Problemas óseos
Dedicar un rato al día a hacer ejercicio puede ser un buen instrumento para luchar contra una de las enfermedades más habituales entre mujeres, la osteoporosis. Y es que el deporte fortalece los huesos.

Estado de ánimo
El deporte contribuye también a mejorar la autoestima y el sentido del humor. Además, es capaz de disminuir la ansiedad y de combatir el estrés, pues se convierte en un gran aliado para liberar tensiones.

Vejez
Si se practica de forma regular, caminar, correr o montar en bicicleta puede contribuir a aumentar las expectativas de vida, favoreciendo una vejez más sana y previniendo el riesgo de muerte prematura.

Perder peso
Algunas personas cometen el error de someterse a dietas severas sin realizar a la vez algún deporte. Aunque sea media hora al día debemos dedicarla a hacer ejercicio, ya sea en ungimnasio o siguiendo en casa una sencilla tabla gimnástica. No hay que olvidar que el sedentarismo es una de las causas de la obesidad.

Colesterol
Existen dos tipos de colesterol, los llamados ‘bueno’ y ‘malo’. El ejercicio contribuye a elevar el primero.

Memoria
Si se practica ejercicio de forma regular y sin excesos, se puede aumentar la capacidad de aprendizaje y la memoria.

Impotencia
En efecto, existen estudios que demuestran que si una persona está en forma, se favorece su riego sanguíneo, lo que contribuye a prevenir la aparición de este problema.

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