NUEVA YORK (Reuters Health) – Las personas que engordan son más propensas a tener dolor de rodilla que las que conservan su peso o adelgazan. Aun así, en un nuevo estudio, los participantes que adelgazaron sólo obtuvieron una mejoría leve del dolor, según precisan los autores, de la Universidad de Monash, en Melbourne, Australia.

“Evitar el aumento de peso, casi sin importar el de partida, será clave para prevenir los problemas de rodilla”, dijo la doctora Susan Bartlett, especialista en dolor de rodilla y obesidad de la Universidad McGill, en Montreal, Canadá, y que no participó del estudio.

El dolor de rodilla es el dolor articular más común; los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés) estiman que afecta al 18 por ciento de los adultos del país. Aunque las causas varían, varios estudios habían señalado hacia una relación entre el dolor de rodilla y el aumento de peso.

El equipo reunió a 250 personas de entre 25 y 60 años, sin cirugía de rodilla, lesiones o enfermedades articulares previas. Más de tres cuartos eran mujeres; muchos eran obesos.

A los dos años, la quinta parte había abandonado el estudio. Más de la mitad de los 196 que continuaron había mantenido su peso inicial y el 14 por ciento había engordado (unos 7 kilos en promedio), mientras que el 30 por ciento había adelgazado.

Por cada kilo más de peso, el dolor aumentaba 1,9 puntos en una escala de 500 puntos, mientras que la rigidez crecía 1,4 puntos (en una escala de 200) y la función disminuía 6,1 puntos (en una escala de 1700).

El estudio no demuestra con certeza que los kilos de más provocan el dolor, aunque los autores opinan que así sería.

La relación más sólida entre el aumento de peso y el dolor se observó en los participantes obesos: los que siguieron engordando tuvieron un aumento del dolor equivalente a 59 puntos en la escala utilizada, comparado con apenas 6,4 puntos más en los participantes sin obesidad.

Los que adelgazaron durante el estudio sintieron una reducción del dolor (unos 22,4 puntos, en promedio), aunque la funcionalidad de la rodilla aumentó apenas 9,8 puntos.

En el estudio, publicado en Arthritis Care and Research, el equipo de Stephanie Tanamas, de la Universidad de Monash, escribe que estudios previos habían sugerido que adelgazar reduciría los problemas de rodilla.

El equipo agrega que, mientras que sus resultados de alguna manera lo respaldan, sería necesario reducir significativamente el peso corporal para observar un beneficio.

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