Colombia se prepara para una jornada de «paro nacional» contra las políticas de Iván Duque

Día de prueba para el gobierno de Iván Duque este jueves en Colombia. Durante varias semanas, manifestantes y partidarios del gobierno han estado protestando en internet y se han opuesto a los medios de comunicación. Como si la sociedad colombiana volviera a dividirse en dos.

El índice de popularidad del presidente aumentó de 53,8% en septiembre de 2018 a 27,2% después de estar 100 días en el cargo, según la encuesta de Invamer para la revista Semana. El 69% de los encuestados rechazaron su política en octubre pasado.

Varios frentes descontentos

Estudiantes, sindicalistas, trabajadores, grupos indígenas, artistas y opositores de todos los sectores del gobierno se manifiestan este jueves como parte de una jornada de huelga general. Entre las múltiples motivaciones, encontramos tres temas principales: la defensa de los acuerdos de paz, el de los derechos humanos y la oposición a las reformas económicas que se están gestando en el país y que agravan la elevada desigualdad en el país andino.

Dieciocho meses después de su elección, Iván Duque tuvo que enfrentarse a varios frentes de descontento. Hasta la recién elegida Miss Colombia, María Fernanda Aristizábal Urrea, de 22 años, quien declaró públicamente su apoyo a este evento.

Por parte del gobierno, las fuerzas extranjeras son acusadas de alimentar el fuego en un contexto regional complicado. En las últimas semanas, varias crisis políticas han arrojado a miles de manifestantes a las calles de Perú, Ecuador, Chile y Bolivia. Las fronteras colombianas estarán cerradas hasta las 5:00 de la mañana del viernes, y el sábado pasado, seis venezolanos «cuyas actividades pueden afectar el orden público y la seguridad ciudadana», según los servicios de inmigración, fueron expulsados del país.

La ministra del Interior, Nancy Patricia Gutiérrez, informó que los gobernadores y alcaldes regionales están autorizados a tomar medidas de toque de queda y de «ley seca» (prohibición local de la venta de alcohol) si lo consideran necesario.

Partes irreconciliables

La tensión está en auge entre dos partidos que parecen irreconciliables: el presidente acusa a algunos manifestantes de «buscar el caos». En Medellín, la creación de un autoproclamado grupo ciudadano «Resistencia Civil Antidisturbios» teme que se produzcan enfrentamientos callejeros entre civiles. El Presidente Duque, por su parte, rechazó la idea de una reforma que afectaría el poder adquisitivo tanto de los trabajadores como de los jubilados.