Cómo hablar de sexo con un hombre?

“No sé cómo hablar sobre el tema, en qué momento, con qué palabras…” Tocar el tema sexo con la pareja no resulta fácil muchas mujeres. Una especialista comparte consejos y nos ayuda a pensar el tema desde  nuevos.

Muchas mujeres sienten pudor o incomodidad al poner el tema sexo sobre la mesa. No saben cómo encararlo, ni qué palabras usar, ni en qué momento. Para algunas parejas es una zona de riesgo, una cuestión sensible, y muchos tabúes nos llevan a evitalo y hasta a temerle.

Pero esa dificultad se puede desterrar. Las parejas que hablan regularmente sobre sexo canalizan y disfrutan más de sus encuentros sexuales y pueden ir aprendiendo el  del otro para convertirse en mejores amantes.

Empecemos por saber que nos pasa a muchas. Más de una vez, el tema genera tensión y hasta puede desencadenar discusiones y malestar, ya sea porque tu compañero se incomoda, se enoja, se inhibe, se preocupa o porque te cuesta decir con honestidasd qué te pasa a vos con el sexo. Hablar de sexualidad los enfrenta a un nivel de intimidad que no siempre es fácil de .

Hombres, mujeres, dos mundos

Para cualquier tema, los hombres y las mujeres somos bien diferentes a la hora de encarar un diálogo. Nosotras somos de hablar y compartir más lo que nos pasa y nos gusta y, como mujer, deseamos que nuestro compañero nos hable, nos diga qué le pasa, qué siente, una tarea que a veces parece un imposible.

Cuando el tema que nos toca es sexo, la cosa se complica aún más, porque el hombre no siempre tiene ganas de contar ni de escuchar. Y ahí comienza el problema, ya que muchos varones luego escuchar que algo “no” te gusta en general deja de escuchar, se siente dañado en su autoestima y se empieza a criticar, a juzgar y a castigar por no ser el perfecto amante para vos.

Muchas mujeres coinciden en que estas “confesiones” salen caras. En charlas y talleres aseguran que al plantear a sus parejas que algo no les gusta o que preferirían un cambio en algún aspecto, el diálogo se rompe (y se rompe a pesar de repetirles que disfrutan muchísimo la intimidad con ellos). Es casi inevitable: ni bien escuchan algo vinculado a la insatisfacción o un pedido de algo diferente, el varón se enoja y se cierra.

Como la situación se repetía casi calcada, quiero proponerles un pequeño cambio en la manera que expresamos nuestro displacer sexual. Tal vez, empezar por revisar el comienzo de la frase: “no me gusta que…”

¿Por qué no empezar por enfatizar en el placer, lo que te gusta, lo que disfrutas, lo buen amante que sentís que es, lo bien que te sentis cuando hacés el amor con él? No se trata de olvidar ni de minimizar lo que no te gusta, sino dejarlo para una segunda etapa del diálogo: plantear lo que necesitás o querés como un agregado a todo lo que ya disfrutas con él.

Sexo “sobre la mesa”: algunas recomendaciones:

Primero, es importante ponerse de acuerdo cuál es el mejor momento para conversar. Para algunas parejas el momento posterior al sexo es el mejor, porque se encuentran relajados y con la información a flor de piel. Para otras, el post-sexo es un momento de relajo y es el peor para conversar. Por eso, con disimulo, preguntale cuál sería el mejor momento para él para hablar sobre cuestiones íntimas y juntos lo van a encontrar.

Se pueden usar algunos disparadores. Hay libros, sitios de Internet y otros materiales didácticos que ayudan a facilitar el diálogo.

Siempre que hables de sexo con tu pareja intentá hacerlo hablando sobre vos: utilizá el “yo” y tratá de no culpar a tu compañero por tus respuestas sexuales. Hablar de sexo con tu compañero es sano y liberador. Y podés arrancar contando que no te resulta fácil, que te pone incómoda, y así dar el primer paso para iniciar una buena comunicación a futuro, con sinceridad y simplicidad.

Además, el sexo también se puede hablar sin palabras. Si te cuesta, si la pareja no está preparada, podés empezar por mostrarle, en la cama, de qué manera te gusta, qué sí, qué no, y conducirlo. La piel también habla.