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Ya sea por razones estéticas o por alguna condición de salud, cualquier persona que se preocupe por seguir una alimentación saludable deberá superar la tentación de comer algunos alimentos y platillos que se le apetecen. Esta puede ser una tarea difícil, por eso aquí te damos algunas recomendaciones para no dejarte llevar por los antojos. 

En muchas ocasiones sentimos que los alimentos más deliciosos o que más disfrutamos son justamente los primeros a eliminar cuando estamos en dieta. Incluso, hasta se vuelven más sabrosos y codiciados.

¿Sabías que lo exquisito de ese manjar que se te hace agua en la boca obedece más a las costumbres o hábitos de alimentación? Algunos estudios demuestran que, en general, se desea lo que se está acostumbrado a comer. Por ejemplo, si reemplazas las hamburguesas de carne por el mismo producto elaborado con soja, es posible que luego de un tiempo las primeras ya no te resulten tan atractivas y dejes de desearlas con tanta intensidad. Incluso, después de un tiempo, hasta puede que no te caigan bien. 

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De todos modos, es cierto que superar la tentación puede resultar una tarea difícil de lograr, ya que tiene que ver no sólo con tus hábitos sino también con el estado de ánimo y el contexto que te rodea. Incluso puede parecer imposible evitar la tentación si participas en reuniones y fiestas constantemente, si tienes muchas preocupaciones en el trabajo o estás ansioso por algún motivo personal. 

A la hora de comer y armar el menú del día, son muchos los factores que entran en juego. Por eso, como tu preocupación es llevar una dieta saludable sin caer en la tentación, a continuación, te compartimos nueve recomendaciones que pueden ayudarte a huir de esos deseos incontrolables de comer lo que no debes: 

Claro como el agua: Cada vez que tengas una tentación, bebe uno o dos vasos de agua. Eso hará que te sientas satisfecho y aliviará tus deseos. Si el agua no es suficiente, toma una taza de té, esta es una alternativa libre de calorías y rica en antioxidantes que acaba con los antojos.

Libérate: Elimina de la nevera esos productos que no debes comer, así será más fácil evitarlos. Aplica la regla: “Si no lo veo, no lo quiero”.

Imagina: Es posible que la tentación desaparezca si te imaginas comiendo eso que tanto deseas cuando en realidad lo que está en tu boca es algo saludable. Otra opción es pensar en paisajes y hasta en diferentes aromas para desviar tu mente hacia otras sensaciones.

Muévete: Antes de ir hacia la nevera y darle rienda suelta a un antojo, sal a correr o a caminar, haz algún tipo de ejercicio, organiza tu habitación o realiza esas tareas que has estado postergando. De paso, puede que hasta bajes de peso más rápido.

Distráete: Busca algún modo de distraer a tu cerebro. Las tentaciones están en la cabeza, no en el estómago, por eso, pensar en otras cosas puede ser útil para resistirse. Algo que puedes hacer es llamar a algún amigo, escuchar música, leer un poco o jugar videojuegos.

Relájate: El estrés y las tensiones pueden atentar contra tu buena voluntad y hacerte caer en la tentación. Aprende a controlar tus nervios, no te imaginas cuánto pueden influir estos en los malos hábitos alimenticios. Ayúdate con técnicas de meditación y respiración o simplemente haz algo que disfrutes.

Descansa: La fatiga y el cansancio también pueden hacer que quieras comer más. Trata de dormir bien por las noches y, si puedes, no está de más que tomes una breve siesta para recuperar energías.

Cambia: A veces puede ser útil que modifiques tus rutinas. Por ejemplo, si estás acostumbrado a pasar frente a una panadería que vende delicias irresistibles, elige otro camino y evita pasar por allí. ¿Otros cambios? En vez de comer una barra de caramelo o algún dulce, puedes tomar sorbos de café o lavarte los dientes cuando tengas un antojo, de manera que cambie el gusto de tu boca y la tentación desaparezca.

Anímate: La motivación y tu forma de pensar en la comida, los alimentos y la dieta son muy importantes para el éxito. Si dejas de pensar en ciertos alimentos como algo prohibido y cambias tu alimentación ampliando tu menú, verás que hasta puede convertirse en un proceso divertido de descubrimientos, de nuevas combinaciones y sabores.