Cuidados alternativos complementarios para la lucha contra el cáncer

por Angelica Guerrero

La lucha contra el cáncer comienza con un ataque frontal con los tratamientos que ha elegido con su médico: cirugía, quimioterapia, radioterapia, etc. Pero alrededor de estos enfoques terapéuticos, es posible añadir cuidados alternativos complementarios que reforzarán los tratamientos y su campo. Algunos cuidados alternativos complementarios pueden apoyarle juiciosamente física o moralmente o ayudarle a mitigar los efectos secundarios de los tratamientos. Una visión general de lo que funciona.

En 2005, un importante estudio del Dr. Alexander Molassiotis, profesor universitario de Manchester (Reino Unido), publicado en los Annals of Oncology, reveló que el 35% de las personas con cáncer utilizan cuidados complementarios. El estudio reveló que el trío superior de terapias complementarias utilizadas por los pacientes son: la medicina herbaria, la homeopatía y la acupuntura.

Estas tres terapias complementarias son accesibles por sus propios medios, de forma oral o en un directorio de profesionales, o están disponibles en ciertos centros hospitalarios con servicios de atención complementaria.

Ello se debe a que estas opciones de tratamiento acompañante no sólo ya no se consideran terapias sospechosas, sino que, por el contrario, están incluidas en las medidas del plan de lucha contra el cáncer de marzo de 2003 (medidas 42 y 43). Conocidos como cuidados de apoyo, se definen como un enfoque global del paciente y tienen por objeto coordinar las diferentes competencias que intervienen, junto con los cuidados oncológicos específicos, en el tratamiento del paciente. Esta atención tiene por objeto garantizar una mejor calidad de vida de los pacientes en los planos psicológico, físico y social, teniendo en cuenta la diversidad de las necesidades.

Cada atención de apoyo tiene su propia especificidad y campo de acción. Aquí están algunos de los más conocidos y reconocidos.

1 Cuidados alternativos complementarios más utilizados por los pacientes

La fitoterapia para fortalecer y drenar

El estudio de Molassiotis, colocó a la medicina herbal como el primer cuidado que los pacientes usan. El uso de las plantas medicinales es ancestral en Europa o en el mundo y sigue constituyendo la primera fuente de tratamiento, todas las patologías juntas, para el 80% de la humanidad que no tiene acceso a los medicamentos. Algunas plantas están reconocidas científicamente, en particular por la «Comisión Alemana E», que ha enumerado en la literatura científica todos los efectos de las plantas medicinales comúnmente utilizadas.

Entre las plantas más utilizadas en el acompañamiento de los tratamientos clásicos, podemos mencionar, la equinácea o la graviola por su poder inmunoestimulante, las bayas de Goji o el zumo de granada como fortificante general del organismo o, por último, el desmodium o el cardo mariano por su efecto drenante y desintoxicante después de recibir quimioterapia o radioterapia.

Sin embargo, siempre es aconsejable buscar el consejo de su médico, ya que algunas plantas pueden interactuar negativamente con los tratamientos. Por ejemplo, la hierba de San Juan, utilizada en estados depresivos leves, como los que se dan a veces en ciertos pacientes de cáncer, está contraindicada con los anticoagulantes y no se recomienda durante la radioterapia porque aumenta la sensibilidad a la radiación.

La homeopatía acompaña y apoya

La homeopatía como atención de apoyo se utiliza ahora comúnmente en diversos departamentos de oncología, en particular en el este de Francia. En el Hospital Universitario de Estrasburgo, por ejemplo, una consulta de oncología se combina ahora fácilmente con una consulta con un médico homeópata especializado en oncología.

La especificidad de la homeopatía, la segunda terapia complementaria más comúnmente utilizada por los pacientes, la convierte en una poderosa herramienta para controlar la condición del paciente o para reducir los efectos secundarios de los tratamientos. Desde que practica esta especialidad en el Hospital Universitario de Estrasburgo, el Dr. Bagot ha observado mejoras significativas en el estado general (97%), una reducción de la fatiga (93%) y una disminución de las náuseas y los vómitos (85%) gracias a los medicamentos homeopáticos.

Según el Dr. Bagot, el tratamiento homeopático acompaña al paciente desde el momento del anuncio hasta el final de los tratamientos.

Por ejemplo, tras el shock psicológico del anuncio del diagnóstico: Árnica en una escala: 9CH el 1er día, 12CH el 2º, 15CH el 4º y 30CH el 5º día. Después de la cirugía, para acelerar la curación de las heridas lineales: Estafisagria 9CH, 48 horas después de la cirugía. En el momento de la quimioterapia, para reducir las náuseas y los vómitos: NUX Vomica en 7CH, de 2 a 4 veces al día. Con la toma de antieméticos, puede producirse estreñimiento. Entonces toma Opio, la principal droga para el estreñimiento en cancerología, en 9CH, 3 gránulos 1 a 3 veces al día. Contra la fatiga, el fármaco más utilizado en cancerología para los pacientes agotados por los tratamientos es: Ácido acético, 5 a 7CH, 3 gránulos, 2 a 4 veces al día.

Acupuntura: regulación y tonificación

La acupuntura se basa en la medicina tradicional china, según la cual todos tenemos una fuerza o energía vital (llamada «ch’i») que fluye a lo largo de pasajes conocidos como meridianos. Si algunos de estos meridianos se bloquean, la salud se verá afectada y se desarrollarán algunos síntomas. La acupuntura tiene por objeto desbloquear estos pasajes y reequilibrar la salud mediante la inserción de agujas esterilizadas en los puntos de acupuntura (a menudo en los antebrazos, las manos, la parte inferior de las piernas y los pies).

La acupuntura se utiliza en la medicina convencional y alternativa. Esta técnica se utiliza principalmente para aliviar el dolor que sienten los pacientes, para tonificar el cuerpo y para aumentar la «energía general». La acupuntura puede reducir los efectos más severos de los tratamientos contra el cáncer, como la quimioterapia y la radioterapia, e incluso trabajar en combinación con ellos para aumentar su eficacia.

2 Cuidados alternativos complementarios del cuerpo: tocar, mover dos teclas fáciles

Cuidado por el tacto

Hay una variedad de tratamientos corporales complementarios que implican el tacto, como la osteopatía, la quiropráctica o el shiatsu. Estos cuidados pueden ayudar a afrontar mejor los tratamientos y los efectos secundarios.

La osteopatía puede ayudar a relajar el cuerpo y las articulaciones y a borrar los dolores y molestias debidos a ciertos tratamientos.

La quiropráctica es una técnica reconocida en todo el mundo que, mediante reajustes suaves de la columna vertebral, permite que el sistema nervioso recupere el equilibrio, libere la tensión acumulada, promueva un estado de calma interior y, como demuestran algunos estudios, potencie de forma natural el sistema inmunológico.

Por último, el Shiatsu, una técnica de tacto japonesa inspirada en la acupuntura pero que funciona con la digipuntura (el practicante trabaja con las manos y la presión de los dedos y no con agujas) permite equilibrar y dinamizar las «energías». Esto resulta en una profunda relajación de la mente y el cuerpo, promoviendo un estado general más sereno.

Además, la activación de los principales ciclos del cuerpo mediante la estimulación de ciertos puntos del cuerpo, como promueve el drenaje completo de los contaminantes y toxinas residuales de ciertos tratamientos de drogas

La actividad física y la estimulación de la vitalidad

La actividad física es una especie de «autotratamiento» en los cuidados alternativos complementarios. Muchos estudios han demostrado que los mecanismos de regulación y defensa del organismo que luchan contra el cáncer pueden ser estimulados directamente por la actividad física. Se sabe, por ejemplo, que 30 minutos de actividad física al día reducen en un 50% el riesgo de recaída en el caso del cáncer de mama. Esta es una reducción que ningún tratamiento puede lograr.

En términos absolutos, cualquier tipo de actividad es adecuada. Siempre y cuando corresponda a las habilidades y condición general de cada uno. Para algunas actividades, los beneficios son más conocidos. Por ejemplo, el yoga promueve la relajación interna y la respiración profunda para asegurar un latido estable.

El Tai Chi Gimnasia china suave, promueve un estado de bienestar actuando directamente sobre los estados de depresión y sobre la vitalidad general del cuerpo. O el Karate-Do, que estimula un estado mental confiado y comprometido. Estático, lento, dinámico, cada uno puede elegir lo que más le convenga, pero al final, caminar o ir en bicicleta son igual de buenos, lo único importante es empezar.

3 Cuidados a través de la mente: superar los sentimientos negativos

El estado mental juega un papel importante en la propagación de las células cancerosas. Aunque el estrés no causa directamente el cáncer, puede debilitar y socavar las defensas naturales del cuerpo, facilitando la propagación de las células tumorales. La fuente de ciertos estados de ánimo negativos, pesimistas o depresivos suele ser un sentimiento de impotencia y desesperación.

Estos dos sentimientos alimentan un estado de apatía general que favorece el debilitamiento de las defensas. Por otro lado, un estado mental positivo o al menos una sensación de bienestar promueve una mejor actividad del sistema inmunológico. Existen varias técnicas.

La sofrología por ejemplo, en cada etapa de un cáncer la sofrología puede aportar una ayuda beneficiosa. En primer lugar, este permite desviar a la persona de sus sentimientos negativos (miedos, angustias, sufrimientos…), ayudándole a concentrarse en los sentimientos positivos. Sentado o acostado, el paciente aprende a respirar por el vientre y a relajarse. No hay contacto físico con el terapeuta, basta con dejarse llevar por la voz y las indicaciones del sofólogo.

A través de la hipnosis. Este tratamiento permite al terapeuta sumergirte en un estado de conciencia modificado, entre la vigilia y el sueño; lo que permite acceder a una sensación de relajación. Contrariamente a la creencia popular, la hipnosis no hace que pierdas el control de ti mismo y puedes interrumpir una sesión en cualquier momento.

Estos cuidados alternativos complementarios pueden ser elegidos de acuerdo a cada situación y consultados con el médico de cabecera.

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