Los chicles son gomas que poseen un fuerte poder de adhesión, por eso son difíciles de remover del pavimento. Ya que su capacidad de resistencia los vuelve invulnerables a productos químicos, así que para ser eliminados se necesitan métodos y equipos especiales a presión. Además de ser un proceso engorroso y muy costoso, pero necesario ya que la biodegradación de un chicle suele demorar entre 20 y 25 años.

Precisamente por eso, reconocidas ciudades se han sumado a una iniciativa por preservar el medioambiente. En este especial caso, en Holanda se han creado los primeros tenis hechos con chicles acumulados en las calles de Ámsterdam. Esta creativa solución ha dado la vuelta al mundo.

foto Gumbuddy
La iniciativa Gumbuddy dio paso a esta innovación

La ciudadana holandesa Jolande Penninks, junto a la colaboración de otras personas, crearon la organización Gumbuddy. Cuyo fin era concientizar a los ciudadanos sobre la preservación del ambiente.

La propuesta consistió en ubicar tableros diseñados para que los habitantes de la ciudad pegaran los chicles que ya no quería mascar, en lugar de botarlos a las calles. De este modo, estos tableros se colocaron en diversos puntos concurridos de la ciudad. Sobre todo en centros comerciales, paradas de autobuses y estaciones de trenes.

A medida que transcurría el tiempo, se lograba el propósito con los tableros. Sin embargo, poco tiempo después surgió la inquietud sobre qué se haría con esos chicles para no perjudicar el medioambiente. Y así fue como nació el primer calzado del mundo hecho a base de goma de mascar, en colaboración con las autoridades holandesas y los creadores del proyecto Gumbuddy.

foto Gumbuddy
Los tenis hechos con chicles de las calles de Ámsterdam

Estos innovadores zapatos conocidos como Gumshoe, cuentan con una suela a base de gomas de mascar. La cual fue creada al extraer una porción de la goma sintética que poseen los chicles. Y como un aporte más, las suelas de los zapatos podrán ser recicladas y sustituidas cada vez sea necesario.

Además, los tenis son ampliamente personalizados, tienen un mapa de Ámsterdam en la suela, huelen a chicle, y poseen dos presentaciones en el mercado: en color rosa, que es el más vendido hasta ahora, y también en color negro.

En definitiva, esta creativa idea dio paso a una iniciativa que busca sensibilizar a las personas al cuidado del medioambiente, considerando que es el principal entorno del cual dependemos para vivir.

Gumbuddy