¡Mamá pierde 55 kilos con cambiar sus hábitos alimenticios!

Después de las vacaciones, todos podemos perder algunos kilos.

También este año esperamos un largo período navideño lleno de buena comida, chocolate, vino y cerveza, queso y postre. Pero todos estamos de acuerdo en que podemos volver a vivir un poco más sanos. Muchas personas también van al gimnasio después de las fiestas tratando de perder lo que han acumulado.

Una madre australiana llamada Keely Dellit logró perder 55 kilos en 14 meses. Sin intervención médica ni dieta. Ahora comparte su experiencia con la revista Women’s Meath y vale la pena leerla.

¿Cuál es el gran secreto de Keely?

Bueno, es bastante simple. Cambió sus hábitos alimenticios. Un año después, se siente muy cómoda con su piel, puede estar orgullosa de una fantástica transformación. Sí, lo has leído bien. No hay ningún truco científico. Y no es un tratamiento extremadamente caro por el que tuvo que pagar.

Keely dice:

«Pocos días después del nacimiento de mi último hijo, pesaba 125 kg, mi peso había alcanzado todos los límites. Sabía que tenía que cambiar algo, no por este número, sino porque no me sentía saludable y, sobre todo, me cansaba rápidamente. Quería estar saludable para mis tres hijos».

«A primera vista, no he dejado de comer comida rápida y bocadillos, sólo he optado por porciones más pequeñas (por ejemplo, patatas fritas pequeñas, en lugar de grandes). Luego, poco a poco, empecé a comer sustitutos más sanos (por ejemplo, pollo a la parrilla en lugar de frito)».

Continúa: «Una vez que me acostumbré a esta forma de comer, cambié mi coca cola por zumos y luego por agua con gas. Cociné arroz integral en lugar de arroz blanco, probé leche vegetal en lugar de productos lácteos, y comí en casa en lugar de en un restaurante. Gracias a esos pequeños cambios pude cambiar gradualmente mi estilo de vida”.

Desde entonces, esta valiente mujer ha tenido una dieta sana y equilibrada.

Para el desayuno, Keely come huevos revueltos y un pequeño tazón de cereales y bayas. Para el almuerzo, come una gran porción de lechuga con pollo a la parrilla y atún. Si desea comer un bocadillo durante el día, opte por una carne rica en proteínas, zanahorias y mantequilla de maní.

Una cena típica es, por ejemplo, pescado a la parrilla con verduras hervidas.

El método de Keely demostró que funciona lento, pero eficazmente, así que vale la pena intentarlo. ¿Qué opinas tú? ¿Quieres probártelo? ¡Tenga la seguridad de que funcionará!